lunes, 12 de diciembre de 2011

Mitos en alimentación I

Ya os he hablado de algunos alimentos y sus propiedades. Hoy he pensado que en vez de poner otro alimento, os voy a explicar algunos de los mitos más famosos que existen en torno a la alimentación. Con esto pretendo que dejéis de tener miedo a comer ciertas cosas o de determinada forma porque creáis o hayáis oído que con eso váis a engordar o que os va a perjudicar.

La palabra mito se relaciona con cuentos, fábulas, personas o cosas a las que se asocian características y cualidades que no poseen. Estos mitos nos llegan de las personas que nos rodean, de la televisión, revistas, radio... No tienen fundamento alguno, pero pueden llegar a influir en nuestros hábitos alimentarios e incluso perjudicarnos. 

Hay una larga lista de mitos, así que vamos a ir poco a poco, explicándolos y rebatiéndolos.

1. El pan engorda: la pongo la primera porque creo que es la más extendida y la que más gente cree que es verdad. El pan es un farináceo, por lo tanto rico en hidratos de carbono. Como ya os dije cuando vimos la dieta mediterránea, los hidratos de carbono van a ser la base de nuestra alimentación. Lo que va a aumentar las calorías del pan va a ser el acompañamiento. Si le ponemos mantequilla, embutidos, salsas... va a hacer que las calorías se disparen. Conclusión: Lo que tenéis que hacer es controlar la cantidad de pan (igual que de cualquier otro aliemento) en función de nuestras necesidades energéticas, y siempre siguiendo una dieta equilibrada.

2. La miga del pan engorda más: al contrario de lo que la gente cree, es la corteza y no la miga la que aporta más calorías. ¿Por qué?, muy sencillo. Tanto la corteza como la miga de pan tienen la misma composición, excepto que la corteza tiene menos agua que la miga, por lo tanto es más concentrada, por lo que a igualdad de peso, la corteza nos va a aportar más energía que la miga. Conclusión: no tenéis que quitar la corteza al pan, como ya os he dicho antes, sólo tenéis que controlar las cantidades en función de vuestras necesidades.

3. Beber agua durante las comidas engorda: partamos de la base de que es agua no aporta calorías, por lo tanto, da igual cuando la tomemos que no nos va a aportar absolutamente nada. Sí puede pasar que si bebemos bastante agua antes de comer nos sintamos más hinchados, y por lo tanto comamos menos. Conclusión: lo que tenéis que hacer es beber agua durante todo el día (se recomienda beber unos 2 litros de agua al día), sin temor a engordar, porque eso es totalmente imposible.

4. El plátano engorda más que otras frutas: como ya os expliqué en la entrada que dediqué a los plátanos, éstos aportan unas 90 kilocalorías, mientras que una manzana unas 52 kilocalorías por cada 100 gramos. Ahora bien, pesad un plátano y una manzana; el plátano puede pesar unos 130 gramos, mientras que la manzana unos 230. Mediante una simple regla de tres podemos ver que un plátano y una manzana nos van a aportar prácticamente las mismas calorías. Conclusión: coméos un plátano siempre que os apetezca, y más si acabáis de practicar deporte.

5. El aceite de oliva no engorda si es crudo: El aceite de oliva virgen extra es una buena fuente de Vitamina E y ciertas sustancias antioxidantes, es rico en grasas monoinsaturadas que son buenas para la salud, pero lo cierto es que un gramo de aceite de oliva, o de cualquier otro tipo de aceite, aporta unas 9 kilocalorías, sea crudo o tras someterlo a una fritura. La única diferencia es que en el proceso de las frituras se generan, entre otras cosas, los llamados compuestos polares que no son saludables y que hacen que después de usarlo varias veces el aceite se deba desechar, pero eso no tiene nada que ver con que sea preferible el crudo porque aporte menos calorías. Además en el proceso de fritura se perderán sus antioxidantes etc. Pero crudo o cocinado un gramo de aceite aporta unas 9 kilocalorías. Conclusión: tenéis que controlar la cantidad de aceite que utilizáis en vuestros platos, teniendo en cuenta su elevado aporte energético y siguiendo las recomendaciones de la dieta mediterránea.

6. Las frutas ácidas adelgazan: ninguna fruta tiene la propiedad de adelgazar. Puede ser que ese tipo de frutas os hinchen menos que otras, pero nunca van a hacer que adelgacéis. Conclusión: tomad unas 3 frutas al día para seguir las recomendaciones de la dieta mediterránea.

7. Tomar fruta de postre engorda: la fruta nos va a aportar las mismas calorías la tomemos cuando la tomemos. Puede pasar, que al tomarla antes de comer nos sintamos más saciados y comamos menos, pero desde luego la energía que nos va a proporcionar esa fruta es la misma. Conclusión: debido a todas las vitaminas y minerales que nos aportan las frutas, hay que tomar 3 al día. Os puedo asegurar que es muchísimo mejor una fruta de postre que un helado o un trozo de tarta.

8. El huevo crudo alimenta más que el cocinado: en realidad ocurre exactamente lo contrario. Cuando se fríe, cuece o escalfa este alimento, el calor coagula las proteínas que son más fácilmente atacables por los jugos gástricos en el estómago y se aprovechan en un 92%, en comparación con el 50% de aprovechamiento cuando la clara está cruda; aparte del riesgo sanitario de salmonelosis si se come crudo. Conclusión: el huevo siempre cocinado, y si no queréis excederos con la grasa, evitad hacerlo frito.

9. La piña y el pomelo adelgazan: existe la creencia de que estas frutas y algunas otras adelgazan pues se les atribuyen funciones diuréticas o desintoxicantes. La fruta contiene agua, que si junto a la que se bebe o se ingiere con otros alimentos está en exceso respecto a las necesidades corporales se elimina, pero esto no quiere decir que tenga función diurética. Las frutas en general tienen un bajo contenido calórico, aportan agua, vitaminas, minerales y fibra; son útiles para el control del peso corporal; el que se les atribuya estas propiedades a la piña y al pomelo parece debido más a su carácter exótico que a propiedades específicas. Conclusión: tomad estas frutas, pero no pensando que con ello váis a adelgazar.

10. Las ostras son buenas para el sexo: No hay estudio científico al respecto. No obstante, lo más probable es que si las acompañamos de una copa de vino, en un ambiente íntimo, con velas, con nuestro acompañante, pueden ser afrodisíacas, al igual que cualquier alimento. Conclusión: comed ostras, pero ya sabéis que vuestro deseo sexual no se va a ver aumentado por ello.

De momento os dejo con estos 10 mitos. Proximamente seguiré con ellos, ya que creo que es muy importante que tengáis las cosas claras, y que nadie pueda influir de forma negativa en vuestra alimentación basándose en cosas infundadas.

Si tenéis algún mito del que queréis que hable, decidmelo.

2 comentarios:

  1. Disiento completamente en lo del pan: el pan, como todos los alimentos que aportan calorías (más o menos todos menos el agua) engorda. Además, el pan prácticamente sólo aporta calorías: ni proteinas, ni grasas, nada sólo calorías. Y si es blanco, apenas fibra.
    Además, su aporte calórico es bastante alto: entre 250 - 300 calorías por 100 gr. Y 100 gramos de pan no es que sea mucho.
    Obviamente, si encima mojamos el pan en salsas (grasas) o acompañamos embutidos o queso, el aporte calórico se dispara.
    El pan como cualquier otro alimento hay que tomarlo para mantener la dieta equilibrada, pero cuidando no sobrepasar las 2000 calorías en los hombres y las 1500 en las mujeres (valores medios). Si sobrepasamos estas cifras comiendo pan o sin comerlo, engordaremos.

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  2. Por supuesto que el pan engorda, como cualquier otro alimento. Lo que mucha gente cree es que el pan engorda MUCHÍSIMO y por eso deja de incluirlo en su dieta.

    La mayor parte de la composición del pan es harina de trigo, por lo tanto es un cereal. El pan no sólo aporta calorías como tú dices, contiene algunos aminoácidos esenciales, aunque no todos (eso se complementa combinándolo con legumbres, por ejemplo); hierro; selenio; potasio; fósforo; vitaminas del grupo B y ácido fólico. El blanco tambíén contiene fibra, aunque por supuesto el integral va a aportar casi 4 veces más.
    Hay muchos tipos de pan: blanco, integral, de molde, de leche, de salvado, tostado... cada uno tendrá una composición nutricional diferente: unos tendrán más grasa, otros más fibra, o más proteína...

    Respecto al acompañamiento del pan, ya lo he mencionado en la entrada.

    SIEMPRE he dejado muy claro que hay que tomar la cantidad de alimentos que cada persona necesite según sus necesidades, y siguiendo las bases de una dieta equilibrada.

    Para más información sobre la composición nutricional del pan, puedes consultar la Base de Datos Española de Composición de Alimentos.

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